Para la elaboración de este post he utilizado las excelentes crónicas del enviado especial de La Voz de Galicia, JM Fernández, pues no tuve la suerte de asistir a esa fase de la Competición.
La fase final del Campeonato de España de Segunda Division se celebró en Cartagena del 10 al 17 de junio de 1990, aunque hasta ultima hora la sede fue duda. Aunque Cartagena había resultado vencedora en la “subasta” celebrada, a finales de mayo aun no había depositado cantidad alguna, por lo que la FEB se dirigió a Eduardo Blanco, concejal de Deportes del Ayuntamiento de La Coruña.
La realidad era que el Ayuntamiento de Cartagena no tenia aprobados sus presupuestos, por lo que no podia pagar ni el canon ni los gastos organizativos. Fue una gestión del club local, el Proexinca, que optaba al ascenso, con la Comunidad de Murcia la que desbloqueó la partida necesaria para asegurar la competición. La improvisacion fue la nota característica de los días de estancia en Cartagena. Un pabellón a todas luces inadecuado por no decir impropia (el marcador-cronómetro fue instalado tan sólo una hora antes del inicio del primer partido), dificultades de pista para entrenar (había que hacerlo en Murcia ya que en Cartagena no había pista disponible), etc… fueron la tónica de esta fase final, aunque al final todos los inconvenientes quedaron solventados y se pudo dar el salto inicial.
El Leyma Basketmar quedó encuadrado en el grupo A, junto a Calella subcampeón de zonal Cataluña, CB Ramsés Train de Zaragoza, campeón de zona Aragón-Levante, y Tenerife Sur, subcampeón del grupo canario. Los dos primeros de cada grupo pasaban a la ronda de octavos de final. Los coruñeses esperaban con ansia contenida la hora de empezar la fase, pues consideraban que la liga regular había sido larga y desequilibrada y era el momento de empezar a competir en su nivel.
En casa esperábamos expectantes el desenlace de la fase, pues estábamos ansiosos de reengancharnos al baloncesto de élite, que ya llevaba unos años ausente de la ciudad.
Somos conscientes de que el baloncesto es una de las lagunas del deporte coruñés —afirma Eduardo Blanco, concejal de Deportes del Ayuntamiento de La Coruña—, y una forma de comenzar a solucionarlo, compatibilizándolo siempre con el deporte para todos, era apoyar al Basketmar en su intento de ascender».
Una ayuda que Eduardo Blanco asegura que va a continuar, sea cual sea el resultado que se consiga en Cartagena: «No ascender supondría no conseguir el objetivo marcado, pero somos conscientes que el equipo no ha estado sobrado de recursos y que se comenzó a planificar muy tarde. En cualquier caso, hay que valorar el trabajo realizado de forma muy positiva».
Según el concejal, el primer paso ya está dado y caso de conseguir el ascenso, el siguiente ya no sería responsabilidad de las instituciones: «En la medida de lo posible, continuaremos apoyando al equipo en Primera, pero lo importante es que sea la ciudad, afición y patrocinador, la que tome el relevo». Para Eduardo Blanco, el Basketmar no es la última oportunidad de reconciliar La Coruña con el baloncesto, pero sí existe una «urgencia histórica», ya que el posible cierre de la liga ACB parece estar a la vuelta de la esquina.
El actual responsable de la junta gestora, Fernando Bodero, comparte con los técnicos del club la idea de que las esperanzas del baloncesto coruñés no se acaban esta temporada y afirma rotundo que de no con seguir el ascenso en Cartagena «volveremos a la Segunda con nuevos planteamientos y más paciencia».
La competición se abrió de forma inmejorable con victoria, aunque ajustada contra Calella. Sin embargo, dos derrotas consecutivas contra Ramses Train y Tenerife Sur mataron las esperanzas de los coruñeses.
Los resultados del Leyma Basketmar
J1: Leyma Basketmar 82 (43+39) – Calella 79 (42+37)
- Afan (7), Urbano (4), Lada (3), Docobo (18), Sanguino(13) -cinco inicial- Manu (5), Santi Paredes (6), Rico (6)
Lo importante era empezar ganando y a eso se entregaron los del Basketmar. Un partido flojo por los nervios y de constantes alternativas en el marcador. El Basketmar se retiró al descanso con un punto de ventaja. A destacar el escaso acierto de los catalanes en el tiro exterior, el acierto en la zona ordenada por el técnico del Basketmar, Luis Folla, y el triple certero de Chus Sanguino. Se notó la baja de Rodolfo, aunque Docobo se batió bien.
J2: Leyma Basketmar 74 (38+36) – Ramsés Train 89 (45+44)
- Urbano (6), Lada, Rodolfo (13), Docobo (7), Sanguino(21) -cinco inicial- Afán(12), Santi Paredes (15, Manu y Rico.
El Basketmar pagó caro los irregulares primeros quince minutos de partido, con una falta de ritmo que fue aprovechada por el Ramses. Ni siquiera pue de servir como excusa el mal arbitraje. El Ramses supo aprovecharse de las faltas de los hombres altos del Basketmar y, a la vez que dominaba su rebote defensivo, practicaba una defensa alternativa que en muchos momentos desconcertaba al cuadro de Luis Folla.
J3: Leyma Basketmar 84 (48+36 ) – Tenerife Sur 90 (44+46)
- Urbano (9), Lada (21), Paredes (5), Rodolfo (13), Docobo (12) -cinco inicial- Afan, Manuel (12), Rico (4), Sanguino (8).
El Basketmar jugó durante muchos minutos del primer tiempo el mejor baloncesto que realizó durante los tres partidos que ha disputado en Cartagena, pero dos minutos nefastos, con tres pérdidas de balón acompañadas de dos triples y una canasta de dos de Roberto Gómez, le impidieron llegar al descanso con una ventaja que debió ser muy superior a esos escasos cuatro puntos. El conjunto coruñés no supo controlar el juego en los momentos claves, lo que permitió que jugadores con mucho oficio —caso de De las Casas, Gómez y Fermín González— aprovecha ran la precipitación y las numerosas pérdidas de balón de los coruñeses para dar la vuelta a un encuentro que se les había puesto muy cuesta arriba.
Luis Folla puso en cancha un cinco inicial poco habitual, con tres postes y dos bajos, consiguiendo con ello controlar su rebote y hacer correr al equipo canario. Lada realizaba un extraordinario trabajo —hasta seis tapones a lo largo de todo el encuentro, además de dos triples— y Rodolfo creaba muchos problemas a Gómez, pero las cuatro personales de Urbano pesarían como una losa durante el tiempo que quedaba. La escasa ventaja que el conjuntó coruñés tenía en el descanso (48 a 44) dejaba las cosas en el aire para la reanudación.
Cuatro minutos tardó el Ten Sur en dar la vuelta al marcador (53-54), para a partir de ahí ajustar mucho más su defensa zonal que impedía que el juego del Basketmar tuviera la fluidez necesaria. El partido se equilibró durante unos minutos hasta que los canarios consiguen una ventaja de seis puntos a falta de cinco minutos (78-84); Luis Folla coloca a sus hombres en zona, lo que posibilita el robo de varios balones, pero dos nuevos errores, ahora bajo el aro rival, y el buen control y la veteranía de Fermín González son suficientes para dejar al conjunto coruñés fuera de la competición.
El sueño del ascenso debía esperar, al menos una temporada más. Para Folla no se podía hablar de fracaso, si acaso de decepción, y no se resignaba a tirar la toalla.
Pero no todo acabó ahi. El verano fue intenso en negociaciones con agentes y el mercadeo de plazas se puso en marcha: se intentaron fusiones con Obradoiro (en Primera y con considerables dificultades económicas) y con Azuqueca, que carecía de medios para acometer la categoría superior. Los proyectos estaban ultimados y todo estaba preparado para asaltar la nueva categoría, pero finalmente las asambleas de socios de Obradoiro y Azuqueca, sucesivamente, rechazaron las fusiones y el Leyma Basketmar volvía al punto de partida inicial.


1 Comentarios
Muy buen artículo Julián. Al igual que los otros del Basketmar y el del ascenso de Maristas. Me ha hecho recordar un montón de cosas de aquellos años. Gracias por dedicar tu tiempo a rescatar la historia del baloncesto coruñes. Te animo a que busques algo de otros dos clubs también desaparecidos de Coruña: Sagrada Familia (Tercera División 84/85) y Club Baloncesto Continente Coruña (Segunda División 85/86, coincidiendo con el Bosco).
ResponderEliminarMonti